Su historia
En la ciudad de Jericó vivía un hombre rico llamado Zaqueo. Cobraba impuestos, y muchas veces se quedaba con más dinero del que debía. A la gente no le caía muy bien.
Un día Jesús llegó a Jericó, y una gran multitud llenó la calle. Zaqueo quería verlo, pero era muy bajito para ver por encima de la gente. Así que corrió adelante y se subió a un sicómoro.
Cuando Jesús llegó al árbol, miró hacia arriba, llamó a Zaqueo por su nombre y le dijo que bajara pronto, porque hoy se quedaría en su casa. Zaqueo bajó de prisa, lleno de alegría. Le dijo a Jesús que daría la mitad de lo que tenía a los pobres y que devolvería cuatro veces lo que había tomado. Jesús dijo que vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido.



