Su historia
Una vez Jesús contó la historia de un papá que tenía dos hijos. El hijo menor le pidió su parte de la herencia ya mismo, sin esperar, y se fue lejos, a un país lejano. Allí gastó todo en tonterías. Entonces llegó una gran hambruna, y tuvo que trabajar cuidando cerdos. Tenía tanta hambre que hasta la comida de los cerdos le parecía rica, y nadie le daba nada.
Sentado en el campo, se acordó de su casa, donde hasta los trabajadores de su padre tenían pan de sobra. Se dijo que se levantaría y volvería con su padre. Le diría que estaba arrepentido y le pediría trabajar para él. Cuando todavía estaba lejos, su papá lo vio venir. No esperó. Salió corriendo por el camino, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.
El hijo le dijo que había pecado y que ya no merecía que lo llamaran su hijo. Pero el papá pidió el mejor vestido, un anillo para su mano, sandalias para sus pies y una fiesta, porque su hijo estaba perdido y lo habían encontrado. El hermano mayor se enojó y no quería entrar, así que el papá salió también a buscarlo y le dijo con dulzura que él siempre estaba a su lado, y que todo lo suyo era también de él. Así nos quiere Dios a cada uno.



