Su historia
Muy lejos, en Oriente, unos sabios que estudiaban el cielo vieron una estrella nueva y brillante. Supieron que significaba que había nacido un gran rey, así que prepararon regalos y emprendieron un largo viaje para encontrarlo.
En Jerusalén le preguntaron al rey Herodes dónde estaba el rey recién nacido. Herodes se preocupó, porque quería ser el único rey. Sus consejeros le dijeron que los profetas habían anunciado Belén, así que Herodes mandó allá a los sabios y les pidió que regresaran a decirle dónde estaba el niño.
La estrella iba delante de ellos y se detuvo sobre el lugar donde estaba Jesús. Llenos de alegría, los sabios entraron, se arrodillaron y lo adoraron. Abrieron sus tesoros y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Después, avisados en un sueño de no volver con Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.



