Su historia
David era el hijo más pequeño de su familia, un pastorcito que cuidaba las ovejas de su papá. Tocaba el arpa, le cantaba a Dios y protegía a su rebaño de los leones y los osos.
Un día David les llevó comida a sus hermanos, que estaban en el ejército de Israel. Del otro lado del valle estaba Goliat, un gigante con una armadura pesada, que todos los días gritaba contra el pueblo de Dios. Todos los soldados tenían miedo. Pero David dijo que Dios, que lo había cuidado del león y del oso, también lo cuidaría ahora.
David no se puso la armadura del rey. Tomó su bastón de pastor, su honda y cinco piedras lisas del arroyo. Le dijo a Goliat que venía en el nombre del Señor. Luego giró su honda, y una piedra le pegó al gigante, que cayó al suelo. Todos vieron que la victoria es de Dios.



