Su historia
Cuando María y José llegaron a Belén, no había lugar para ellos en la posada. Las posadas recuerdan esa noche. Durante las nueve noches antes de Navidad, las familias recorren el camino con María y José.
Cada noche, los niños cargan las figuras de María y José, o se visten como ellos, y caminan con velas. En cada puerta cantan para pedir posada, y los de adentro les contestan cantando que no hay lugar. En la última puerta, los de adentro reconocen a los peregrinos y les abren de par en par.
Luego todos entran a rezar, muchas veces el Rosario o una novena, y a celebrar con ponche calientito, dulces y una piñata de estrella. Las nueve noches recuerdan los nueve meses en que María esperó a Jesús, y la novena noche, la Nochebuena, él nace.



