¿Quiénes fueron Santa Ana y San Joaquín?
La Biblia nos cuenta mucho de María, pero no los nombres de sus papás. Un escrito muy antiguo, que no forma parte de la Biblia, sí los dice: cuenta que eran Joaquín y Ana, una pareja bondadosa que amaba a Dios, ayudaba a los necesitados y tenía un hogar lleno de paz. Ya eran mayores, con canas en el pelo, y había un lugar vacío en su casa: no tenían hijos.
La antigua historia cuenta que Ana rezaba en su jardín y Joaquín rezaba en las colinas, y que cada uno le pedía un bebé a Dios, confiando en que los escuchaba. Pasaron los años, pero Dios no los había olvidado. Un ángel les avisó que iba a llegar un bebé, y nació una niña. Le pusieron María, y la Iglesia celebra su cumpleaños el 8 de septiembre.
Podemos imaginar a Ana y a Joaquín arrullando a la pequeña María, cantándole y enseñándole las oraciones de su pueblo. La antigua historia cuenta que, cuando todavía era pequeña, la llevaron al Templo de Jerusalén para ofrecérsela a Dios, y la Iglesia lo recuerda el 21 de noviembre. María creció y llegó a ser la mamá de Jesús, así que Ana y Joaquín son los abuelos de Jesús, y les pedimos que recen por todos los abuelos.
¿Cuándo es la fiesta de Santa Ana y San Joaquín?
La fiesta de Santa Ana y San Joaquín es el 26 de julio. Esposo y esposa comparten una misma fiesta. Durante mucho tiempo San Joaquín tuvo su propio día, pero desde 1969 la Iglesia los recuerda juntos.



