¿Quién fue San José Sánchez del Río?
José nació en 1913 en Sahuayo, un pueblo entre los cerros del occidente de México, en una familia grande y cariñosa. Le encantaba montar a caballo y quería mucho a la Virgen de Guadalupe. Su familia rezaba el Rosario junta, y José iba a misa con su mamá.
Cuando José tenía trece años, los gobernantes de México hicieron leyes muy duras contra la Iglesia. Cerraron las iglesias, los sacerdotes tenían que esconderse y las familias no podían ir a misa. Muchos católicos decidieron luchar por la libertad de adorar a Dios. Los llamaban los cristeros, y su grito era «¡Viva Cristo Rey!». Los hermanos mayores de José se unieron a ellos, y José le rogó a su mamá hasta que lo dejó ir también. El general le dijo que era muy chico, pero al final lo dejó quedarse y lo nombró abanderado. Los hombres le pusieron un apodo, Tarsicio, por un niño santo muy valiente de hace mucho tiempo.
En plena batalla, el general se quedó sin caballo, y José bajó de un salto y le dio el suyo. «Usted hace más falta que yo», le dijo. El general pudo escapar, pero a José lo capturaron. Le escribió a su mamá para pedirle que no se preocupara y que aceptara la voluntad de Dios. Los soldados lo tuvieron preso en su propia iglesia parroquial y le dijeron una y otra vez que podía quedar libre si tan solo decía que renunciaba a Jesús. Cada vez, José dijo que no.
La noche del 10 de febrero de 1928, José gritó «¡Viva Cristo Rey!» y murió por Jesús, su Rey, en paz y listo para el cielo. Tiempo después, México hizo las paces con la Iglesia y las iglesias volvieron a abrir. La gente de Sahuayo nunca olvidó a su valiente José, y en 2016 el papa Francisco lo declaró santo.
¿Cuándo es la fiesta de San José Sánchez del Río?
La fiesta de San José Sánchez del Río es el 10 de febrero. Es el día en que murió, en 1928, en su pueblo, Sahuayo. La Iglesia en México lo celebra como memoria libre, y muchos jóvenes lo tienen como modelo.



